El ascensor como motor de la rehabilitación de edificios existentes
El ascensor como motor de la rehabilitación: por qué cada vez más comunidades apuestan por instalarlo La rehabilitación de edificios lleva años ganando protagonismo en el sector de la construcción, y no es casualidad. El envejecimiento del parque edificado, los cambios en la estructura demográfica y unas exigencias normativas cada vez más estrictas en materia de accesibilidad y seguridad han puesto el foco en los edificios existentes como gran asignatura pendiente de nuestras ciudades. En ese escenario, el ascensor ha dejado de ser un elemento de confort para convertirse en un pilar fundamental de cualquier proceso de rehabilitación serio. Una necesidad real, no un capricho, El ascensor como motor de la rehabilitación Muchos edificios construidos antes de que existiesen normativas de accesibilidad carecen hoy de ascensor, lo que supone una barrera real para miles de personas, especialmente en entornos urbanos con bloques de viviendas de varias plantas. Personas mayores, personas con movilidad reducida o familias con carritos de bebé se ven directamente afectadas en su día a día. Instalar o modernizar un ascensor en estos edificios no es solo una mejora técnica: es una intervención con un impacto social profundo. Los datos hablan por sí solos: España es el país de la Unión Europea con mayor número de ascensores instalados, superando actualmente los 1,2 millones de unidades en funcionamiento. Solo en Cataluña, el parque roza las 220.000 instalaciones y crece a un ritmo de unas 4.000 nuevas al año. Todo un sector que da empleo directo e indirecto a más de 25.000 personas. Intervenir en lo ya construido: más complejo de lo que parece A diferencia de la obra nueva, instalar un ascensor en un edificio existente implica trabajar con lo que hay: escaleras estrechas, patios interiores de dimensiones justas, estructuras que no se pueden tocar fácilmente… Cada edificio es un puzzle diferente, y encontrar la solución adecuada requiere experiencia, criterio técnico y una visión de conjunto. En muchos casos, la instalación del ascensor arrastra consigo otras actuaciones: refuerzos estructurales, trabajos de albañilería, nuevas instalaciones eléctricas, cerramiento de espacios, adecuación de accesos desde la calle… La gestión de permisos, la coordinación de gremios y la dirección de obra se vuelven piezas clave del proyecto. Por eso, desde Grupo Solamaza y su empresa Mil Obras del Norte, abordamos este tipo de actuaciones de forma integral, acompañando a las comunidades de propietarios desde el primer estudio de viabilidad hasta la entrega final de la obra. Si tu comunidad está valorando esta posibilidad, en nuestro Formulario de contacto encontrarás información detallada sobre cómo trabajamos, y puedes ver mas detalles en Servicio de instalación de ascensores Normativa y accesibilidad: qué exige la ley y qué permite la realidad El marco legal en materia de accesibilidad establece requisitos concretos para los ascensores: dimensiones mínimas de cabina, anchura de puertas, señalización visual, acústica y táctil, entre otros. El Documento Básico SUA del Código Técnico de la Edificación es la referencia estatal, pero en comunidades como Cataluña, el Código de Accesibilidad local añade una clasificación muy útil para edificios existentes: ascensor accesible, practicable y utilizable. Esta gradación es especialmente importante porque reconoce que no siempre es posible cumplir al 100% con todos los parámetros ideales sin comprometer de forma desproporcionada la estructura del edificio. Lo que sí establece la normativa con claridad es que siempre que se renueve un ascensor, el nuevo aparato debe alcanzar las mejores condiciones de accesibilidad que el espacio disponible permita. Seguridad, modernización y digitalización: el futuro del sector La actualización normativa no afecta solo a los edificios sin ascensor. El Real Decreto 355/2024, que actualiza la Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM1, introduce nuevos criterios de inspección y evaluación de riesgos para los ascensores en funcionamiento, con especial atención a los más antiguos. Se trata de un proceso de modernización escalonado que se extenderá a lo largo de los próximos 10 años, y que obliga a propietarios, comunidades y empresas del sector a planificar con tiempo las actuaciones necesarias para El ascensor como motor de la rehabilitación. A esto se suma una transformación digital que ya está cambiando la forma de gestionar el mantenimiento: conectividad, trazabilidad de inspecciones, datos de funcionamiento en tiempo real… Herramientas que no solo mejoran la eficiencia, sino que aportan mayor transparencia y seguridad tanto a las empresas como a los titulares de las instalaciones. Una inversión con retorno real Más allá del cumplimiento normativo, instalar o renovar un ascensor en un edificio existente es una de las actuaciones con mayor retorno, tanto en términos de calidad de vida como de valor patrimonial del inmueble. Permite que personas mayores puedan seguir viviendo en sus casas, favorece la inclusión de vecinos con movilidad reducida y mejora la percepción general del edificio en el mercado inmobiliario. En Grupo Solamaza, a través de Mil Obras del Norte, llevamos años ejecutando este tipo de proyectos con un enfoque riguroso y cercano. Sabemos que cada edificio es diferente y que las comunidades de propietarios necesitan asesoramiento claro, soluciones adaptadas y alguien de confianza que coordine cada paso del proceso. ¿Quieres saber si tu edificio puede tener ascensor Escríbenos o llámanos Contactanos – Obras y reformas Grupo Solamaza y estudiamos tu caso sin compromiso. También puedes conocer mejor nuestro enfoque en nuestro servicio Instalación de Ascensores | Servicios – Obras y reformas Grupo Solamaza GRUPO SOLAMAZA Servicios – YouTube Conclusión: El ascensor como motor de la rehabilitación no es solo una instalación técnica. Es la pieza que puede transformar por completo la accesibilidad y funcionalidad de un inmueble, actuando como catalizador de una rehabilitación más amplia. Una oportunidad real para hacer los edificios más seguros, más inclusivos y más preparados para el futuro. El ascensor como motor de la rehabilitación









